Tren al sur
¡Hola! Bienvenidos a 15-0
Una vez finalizado el Australian Open, los tenistas se desperdigaron por el mundo para descansar o para continuar en competición: Europa, Medio Oriente, Asia, América del Norte. En este momento, las mujeres siguen en Medio Oriente jugando el Masters 1000 de Dubái y muchos de los varones, tras jugar la ronda clasificatoria de Copa Davis (mejor no hablar de ciertas cosas…), viajaron a Qatar, Estados Unidos o Sudamérica, según sus preferencias. En Qatar y Estados Unidos se juega en cancha dura, mientras que en el Cono Sur, en la denominada Golden Swing, las canchas son de polvo de ladrillo.
Y por el polvo de ladrillo empezaremos… Este año, como casi todos desde que se empezó a jugar en 2001, fuimos al IEB+ Argentina Open, AKA el ATP de Buenos Aires. La primera cobertura en vivo y en directo de 15-0, queridos lectores. Es notable la mejora en la organización. En las primeras ediciones el torneo era minimalista y austero para decirlo elegantemente. Hoy en día, abundan los stands con las principales marcas del tenis (Head, Fila, Wilson), los puestos de comida y bebida aumentan cada año y, cuando el clima se asemeja al del pantano de Shrek, el agua fría no se agota. Muy rico todo…
Ver a los tenistas en vivo, ahí en la cancha, es otra cosa. Las transmisiones por TV, o por streaming, esconden la velocidad real a la que suceden las jugadas. En los marcadores se lee que el ace fue a 220 km/h o que el passing de drive fue a 166 km/h, pero solo al verlo in situ se aprecia la rapidez y la consistencia con la que juegan los tenistas profesionales. Las decisiones sobre a dónde –cruzado, paralelo, al medio– y cómo irá el próximo golpe –con topspin, con slice, si se correrá para pegarle de drive o se quedará para esperarla de revés– se toman en nano fracciones de segundo. En vivo se aprecia cómo los tenistas posicionan la raqueta y la muñeca para redirigir la bola y que no vaya cruzada que es lo más natural tanto de drive como de revés. Ver en vivo un ace que todos, incluidos los jueces, suponemos que entró, o cuando un tenista tira un dropshot y la pelota se va muriendo mientras avanza para terminar apenas pasando por encima de la red, es realmente especial.
Este año fuimos dos veces. A las sesiones nocturnas de primera ronda y de cuartos de final. El martes en la noche vimos a uno de los favoritos de 15-0: Matteo Berrettini contra Federico Coria. Nuestro Matteone volvía a las canchas después de su lesión n° 10.000. La “Mojarra” Coria también venía de un largo receso. La Guillermo Vilas estaba atestada y hubo ambiente de Copa Davis, aunque Berrettini, a diferencia de Alexander Zverev, no emitió queja alguna por la algarabía del público a favor del tenista local. Al contrario, tras su victoria dijo haber disfrutado el ambiente.
Matteo se vio un poco tiesón y falto de ritmo, después de tres meses de inactividad, pero logró imponer su calidad de ex top ten. Es imponente, altísimo y, a diferencia de lo que se ve en la TV, delgado (Sinner debe ser bidimensional en persona). Su servicio sigue siendo imparable, más de 200 Km/h en promedio. Lo que más nos impactó fue su forehand. Por algo lo bautizaron “il martello” (el martillo). Pero no es solo la velocidad, le pega fortísimo, sino también la variedad: topspin, plano, slice, profundo, rasante, un metro por encima de la red. Con ese golpe hace lo que quiere (casi siempre). Al día siguiente perdió: la ausencia de las canchas fue notoria ante Vit Kopriva. En cualquier caso, nos encanta haberlo visto de nuevo en competencia. Como siempre, le pedimos a su coach que lo envuelva en papel burbuja mientras no está jugando.
Esa noche también vimos el partido entre Camilo Ugo Carabelli y Francisco Comesaña. Tienen estilos parecidos, golpes sólidos de fondo, aunque el primero juega con más top spin y Comesaña sube más a la red. Fue un partido bien jugado en el que prevaleció la consistencia de Carabelli.
En los cuartos de final, nos perdimos el mejor partido del torneo: Alejandro Tabilo-Tomás Martín Etcheverry porque lo programaron durante el día. No obstante, vimos muy buen tenis, especialmente en el primer set que jugaron Sebastián Báez y Camilo Ugo Carabelli. Báez jugó un partido inspirado con pocos errores, Carabelli en cambio no pudo aprovechar las oportunidades que tuvo en el primer set y “Sebita” se terminó llevando el segundo set de forma contundente (6-2).
El segundo match de la noche fue el de Luciano Darderi y Pedro Martínez. Cómo le corre la bola a Darderi. Tira verdaderos misiles de drive. Caterina nunca había visto un forehand tan potente (Laura sí, porque vio a Del Potro en vivo y Caterina la odia por eso). Entre el público se escuchaba con frecuencia “ohhhhh”, “wowww”. Impresionante el nivel desplegado por Darderi. El pobre Pedro Martínez ya no sabía qué hacer para contrarrestar los bazucazos que le llegaban. Cuando perdió el primer set, mandó una pelota al directo al Estadio José Amalfitani y, por supuesto recibió el correspondiente warning.
A quienes abuchearon a Luciano Darderi por haberse radicado en Italia para recibir el apoyo de la FITP, les sugerimos que encuentren algún junior prometedor y le brinden todo el financiamiento y la ayuda que requiere un potencial tenista profesional.
El highlight del Argentina Open fue, además de la presencia de Gabriela Sabatini (❤️), el triunfo de Francisco Cerúndolo. Este año, a diferencia de 2025, logró domar sus ansías e infinitas ganas de alzar el mate XXXL. Jugó con inteligencia, convicción y, dentro de todo, peleó poco con subox. El finalista Darderi terminó frustrado ante la precisión de Cerúndolo. Su juego es similar: ambos construyen los puntos para descolocar al rival y atacar con el drive. Darderi tiene un servicio más potente, pero la diferencia estuvo en el drive y el de Cerúndolo fue mejor.
El mejor video del torneo es de “Mati” (la versión Solo Empanadas del torneo. Pobre la persona que tuvo que pasar toda la semana metido en ese traje: ahí dentro debe haber hecho más calor que a mediodía en Melbourne ) bailando atrás de Carabelli, al borde del patatús por su inminente derrota ante Báez.
Esquina de Gossip
Más hindrance. Los tenistas se siguen olvidando de que no pueden hablar durante los puntos:
JJOO de invierno. Podríamos dedicarles una newsletter entera al esquí y sus 800 variantes, al luge o al curling. Para no desviar la atención de nuestro deporte predilecto, solo compartiremos esta foto.
A propósito del invierno y la nieve. Muy bonito este video que filmó Jannik Sinner para Gucci (nosotras, e imaginamos que también sus sponsors, entrenadores y su madre, preferimos creer que las escenas de esquí no las filmó el):
Lacoste y Bialetti. Lanzaron ese hermoso set de taza y cafetera. Una belleza.
Malas influencias. Stefanos Tsitsipas reveló durante su participación en el podcast What’s the Call, que la primera vez que ingirió alcohol fue por insistencia de Roger y Rafa:
Carnaval. La próxima parada del Golden Swing es el ATP de Río de Janeiro. Matteo Berrettini aprovechó para visitar el sambódromo.

Canal Volver. Un recuerdo del ATP 500 de Doha, cortesía de Sir Andy Murray.

Qatar Total Energies Open: WTA Masters 1000
Después de un deslucido Australian Open, esperábamos con ansias esta gira WTA en Medio Oriente.Las chicas superaron nuestras expectativas y nos regalaron una semana repleta de partidos vibrantes, que culminó con la consagración de nuestra Karolina Muchova. Las lesiones, fingers crossed, parecen haberle dado un respiro y lleva algunos meses jugando sin los vendajes varios que suele tener en sus muñecas y piernas. Muchova tiene uno de los repertorios de golpes más amplios del tenis profesional. Hace todo bien y desde que se retiró Roger que no veíamos a nadie volear con tanta elegancia y eficiencia (en singles obviamente).

La finalista fue Victoria Mboko, quien gracias a este resultado, ascendió por primera vez en su carrera al top 10 de la WTA. Desde 2009 no había dos adolescentes (Victoria Azarenka y Caroline Woszniaki) entre las primeras diez del ranking.

Victoria Mboko ganó dos de los mejores partidos del Qatar Open: a Mirra Andreeva en octavos y a Elena Rybakina en cuartos. Ambos fueron en tres sets apretadísimos y de alto nivel. Muchova, por su parte, llegó a la final tras vencer en tres sets a una rediviva Maria Sakkari que pareciera haber recuperado la confianza en su tenis.
Al contrario de Muchova, nuestras favoritas de siempre, no tuvieron un gran torneo. Jasmincita e Iga fueron víctimas de Sakkari en primera ronda y cuartos de final respectivamente, mientras que Amanda Anisimova se retiró, con un evidente resfrío, en la primera vuelta.

El partido de Iga versus Sakkari, además de grandes jugadas, contó con la polémica de la semana, por este doble pique que Iga dice no haber notado. Le daremos el beneficio de la duda, pero, en general, quienes jugamos tenis sabemos cuándo hemos llegado a la pelota antes del segundo rebote.
Durante la semana del ATP 250 de Buenos Aires también se jugaron los ATP 500 de Rotterdam y de Dallas. En Rotterdam Alex de Minaur venció 6-3, 6-2 a Felix Auger Aliassime (notable su rendimiento en canchas cubiertas, hasta el revés le corre; sería top 3 si se jugase todo el año en este tipo de superficie), mientras que en el mejor partido masculino del fin de semana, Ben Shelton salvó tres matchpoints para terminar ganándole a Taylor Fritz 3-6, 6-3, 7-5.
Este punto que jugaron Hubert Hurkacz y Aleksandr Búblik en Rotterdam es una maravilla:
Y este que ganó Taylor Fritz en Dallas, también:
Mientras terminamos esta newsletter los varones juegan en Río, Doha, Delray Beach y las mujeres, en Dúbai. El contraste entre la cantidad de espectadores de los torneos en Medio Oriente y nuestra modesta y querida Golden Swing es abismal. En el Argentina Open, se llenaban los estadios hasta para los partidos de dobles (no suele ocurrir). En Doha, tanto mujeres como varones, salvo excepciones, juegan en estadios semi vacíos, ante un público adormecido. Nos alegra la visita del presidente de la ATP, Andrea Gaudenzi, Buenos Aires durante las semis y la final. Esperamos que haya notado la diferencia en la intensidad y masividad del público y, por lo tanto, que el futuro de la gira sudamericana esté asegurado. Nos la merecemos.
Nos leemos pronto. El tenis no para y nosotras, tampoco.
Como siempre nos despedimos con una foto de ustedes saben quién.












Muy buena descripción de verlo ao vivo....En Rosario, es mas dificil aun ver este tipo de tenis...Pero tuvimos la suerte de tener la Davis hace 2 años, y por supuesto alli fuimos...Los vi a Fran Cerundolo, Baez y Etcheverry....Y me sorprendió exactamente lo mismo, la calidad para manejar los tiros, la velocidad...quede impresionado, es otro deporte...Y me acuerdo que en un momento le dan una indicación de, pégale a ese sector para que la pelota pique y se levante 1,5 m y se vaya para afuera....Impresionante, lo hizo y a una velocidad y potencia...Un espectáculo ....Buen finde chicas...
De chico me encantaba ir al ATP de Buenos Aires. Además se podía ver a los otros tenistas en las otras canchas del Lawn Tennis entrenando o entrando en calor. Coincidió también que era la época de la legión. Me cuesta pensar que se vaya a mantener en el tiempo el torneo