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¡Hola! Bienvenidos a 15-0
Al igual que la mayor parte de la prensa especializada, nos estamos quedando sin adjetivos para describir lo que ha hecho nuestro cucciolo en los últimos tres meses. Increíble, impresionante, histórico, legendario, imperial son los más utilizados. Nos parece que ninguno le termina de hacer justicia, así que solo podemos decir (y celebrar): Jannik Sinner, campeón 2026 de gli Internazionali BNL d’Italia.
Por primera vez, desde el triunfo de Adriano Panatta hace 50 años, Italia vuelve a tener un campeón en Roma. Sinner se convirtió en el tenista más joven en ganar los nueve Masters 1000, el primero de la historia en conquistar los tres Masters 1000 sobre polvo de ladrillo inmediatamente después del Sunshine Double y apenas el segundo jugador, después de Rafael Nadal, en ganar Montecarlo, Madrid y Roma en una misma temporada. Este disparate tenístico de Sinner ya tiene incluso nombre propio, al igual que los saltos en patinaje y gimnasia artística: The Sinner Sweep.

En este torneo, Sinner ganó casi todos sus partidos con relativa comodidad, aunque se vio menos suelto, menos libre. Es probable que haya influido la pequeña presión de tener a 59 millones de compatriotas esperando que llegara a la final del domingo y levantara el trofeo. Como él mismo comentó en una entrevista, cada día bajo el puente del Foro Itálico había más personas esperándolo que habitantes en su natal Sesto Pusteria.
El nerviosismo, junto con el cansancio acumulado después de tantas semanas de tenis, se hizo visible en el segundo set de los cuartos de final contra Andrey Rublev y, sobre todo, en la semifinal ante Daniil Medvedev. En ese intensísimo partido y, para nuestro gusto (y el de mamma Siglinde que abandonó el estadio), con demasiada incertidumbre en el segundo set, que terminó perdiendo 7-5, Sinner estuvo agitado (vomitó incluso, para felicidad del camarógrafo que tenía enfrente), con dificultades para respirar, y, por si hacía falta, con algunas molestias en su pierna derecha. No hacía calor, pero sí muchísima humedad, que, como sabemos, es una de las dos kriptonitas de nuestro cucciolo (la otra, el calor).
Sin embargo, logró sobreponerse a la fatiga, a los dolores musculares, a los nervios, a todo. Apenas quebró el saque de Medvedev al comienzo del tercer set, soltó un grito, un verdadero primal scream, que nunca le habíamos escuchado, ni siquiera cuando ganó el Australian Open por primera vez.
En la final venció a un renovado Casper Ruud, quien, a pesar de haber perdido en sets corridos ( 6-4, 6-4), jugó una final más que digna: compitió y entregó todo lo que tenía.

En el torneo femenino, la campeona fue Elina Svitolina, que conquistó Roma por tercera vez. Ocho años después de su segunda corona en gli Internazionali d’Italia.
Svitolina encadenó una serie de triunfos impresionantes: a Elena Rybakina en cuartos de final; a Iga Świątek en semifinales; y finalmente a Coco Gauff en la final. Los tres partidos llegaron al tercer set y en ellos Elina Svitolina salvó, en total, más de 70 break points. La final fue sencillamente fabulosa. Se desparramaron sin cesar por toda la cancha durante más de dos horas, ninguna de las dos dejó punto por pelear, ni bola por correr. Firme candidato a uno de los mejores partidos de 2026. Con todo el ánimo de repetirnos: hágannos caso y vean tenis femenino.
Tanto Elina como Coco son rapidísimas, defienden y contraatacan de maravilla, pero esta nueva versión de Svitolina, posterior al nacimiento de su hijita Skay, es muchísimo más ofensiva. Ahora hace daño con su forehand, que utilizó para salvar varios de los break points que enfrentó y lograr algo que pocas consiguen: dejar a Coco Gauff mal parada en la cancha.

Esquina de Gossip
Temporada de reportajes. Carlos Alcaraz, Aryna Sabalenka y Jannik Sinner fueron protagonistas de extensos perfiles y producciones de fotos para Vanity Fair, Vogue y L’Équipe, respectivamente. Las fotos de Carlos Alcaraz son, sin dudas, las que más revuelo han causado, sobre todo por la decisión estética: básicamente Carlitos revolcándose en el polvo de ladrillo. No emitiremos juicio alguno. Los dejamos a ustedes decidir qué opinan de las fotos.
Jannik Sinner II. Por fin las marcas parecen haber decidido aprovechar el significado en inglés de su apellido: Gucci lanzó una campaña de la que, obviamente, él es la cara visible, titulada Original Sinner.
Los Tsitsipas. Los progenitores de Stefanos no quieren que dejemos de hablar de ellos en 15-0. Esta vez, la nota de color la aportó mamá Tsitsipas, quien comentó en una entrevista que la relación de Stefanos con Paula Badosa había sido “tóxica” para su pimpollo (y principal fuente de ingresos). El entrenador de Badosa respondió que, en realidad, el problema había sido que el hijito de Mrs. Tsitsipas no soportaba que la carrera de Paula fuese más exitosa que la de él. Seguiremos informando.
El fin de una era. Queridos lectores, les pedimos disculpas, nos habíamos olvidado de reportar el suceso más importante del mundo tenístico: RIP Taylor Fritz y Morgan Riddle. Siempre tendremos el recuerdo de Morgan, impecablemente vestida de Thom Browne, en las tribunas del US Open.

Así comunicó Morgan Riddle su nueva situación sentimental, con fotos en su Instagram de cajas de mudanza y una remera que dice “la mejor ex novia del mundo”. Fuente: Tennis Tonic. Panini con porchetta para todos
Este año no hubo Papa nuevo, pero sí humo. Como sucede cada año, una de las sesiones nocturna del Masters 1000 de Roma coincidió con la final de la Coppa Italia y el Inter, flamante campeón del torneo, festejó con los consabidos fuegos artificiales. Nada fuera de lo habitual, salvo porque el humo terminó viajando hasta el Foro Itálico, mientras se enfrentaban Luciano Darderi y Rafael Jódar y la cancha se convirtió en Londres al amanecer. El humo hizo que los sensores del electronic line calling system dejaran de funcionar y, qué alegría, el partido estuvo parado más de 20 minutos.
Con esta situación, el Abierto de Roma ingresa oficialmente al podio de interrupciones exóticas en torneos Masters 1000, junto con las abejas de Indian Wells y el apagón de Madrid.
Casper Ruud. Parece haberse reencontrado con su tenis, después de un 2025 francamente decepcionante. Nos alegra verlo jugando bien otra vez. Al igual que al público romano, que le dedicó un aplauso interminable, nos cae bien. Lo mejor de Casper, en todo caso, fue su discurso durante la ceremonia de premiación, en el que tuvo la gentileza de recordarle a toda Italia que, por tercera vez consecutiva, está fuera del Mundial.
Coco Gauff. Hay que matarla para ganarle. No encontramos otra manera para describir lo difícil que es sacarle un punto a esta jugadora, de apenas 21 años, ya toda una veterana del circuito. Al igual que en 2025, se quedó con el trofeo de subcampeona, pero, al menos, esta vez protagonizó un partido memorable.
Luciano Darderi. Llegó con el tanque vacío a la semifinal. Venía de ganar en partidos de tres sets, durísimos, a Tommy Paul, Rafael Jódar y Alexander Zverev. Los únicos momentos memorables de su partido contra Ruud fueron su ingreso a la cancha y haberse olvidado de tomar de la mano a la niñita ciega que lo esperaba para acompañarlo hasta la red. En cualquier caso, la mejor actuación en un Masters 1000 de su carrera.
Dino Prižmić. Este croata, de apenas 20 años, está teniendo una muy buena temporada. En Roma consiguió su mayor triunfo hasta ahora, al vencer a Novak Djokovic en segunda ronda. Si bien el tenista serbio había comenzado el partido de manera aplastante, desapareció por completo en el segundo y el tercer set, superado en juventud, principalmente, por Prižmić.

Aryna Sabalenka y Elena Rybakina. No tuvieron el torneo que ellas, ni nadie, esperaba. Rybakina cayó en cuartos de final frente a Elina Svitolina, mientras que Sabalenka perdió en tercera ronda contra Sorana Cîrstea. La situación de Sabalenka es más incierta, ya que en el tercer set llamó al trainer por dolores en la parte baja de su espalda.
Andrea Pellegrino. Una de las sorpresas del torneo. Habitual jugador de Challengers, llegó al cuadro principal proveniente de la qualy y obtuvo la mejor actuación de su carrera. Cayó en tercera ronda frente a Jannik Sinner, pero hizo un papel mucho más decoroso que el de Zverev en la final de Madrid.
Iga Świątek. Sigue sin ganar un torneo este año; sin embargo, nos gustó lo que vimos en Roma. Jugó sin apurarse, construyendo los puntos y, nuevamente, disfrutando pegarle a la bola. Un acierto la incorporación de Francisco Roig al equipo.

Iga celebra con i tifosi su victoria ante Jessica Pegula en los cuartos de final. Fuente: TNT Sports. Ci vediamo l’anno prossimo, Roma. Cuántos partidos intensos y emocionantes tuvimos en los doce días del torneo. Nuestra próxima parada es Roland Garros, el grand finale de la temporada de polvo de ladrillo. Anulamos mufa, por si acaso, pero esperamos ansiosamente ESE resultado.
Nos despedimos con una foto de la máxima estrella de gli Internazionali BNL d’Italia: Sofia.
Gracias por acompañarnos, nos leemos pronto con lo mejor de Roland Garros
¡Saludos!
Caterina y Laura















Paso rápido para comentar que, al primer vistazo también me pregunte lo mismo que hacía Paul abrazando a Jannik !!!!! Jajajajaj…dije que bueno mis 2 pasiones se juntaron…hasta que seguí leyendo….
Todo muy bien chicas !!! Buen finde y a comenzar a disfrutar RG….el mejor GS…..
Hola chicas: coincido totalmente con Uds. , en que lo logrado, hasta ahora, por Jannik Sinner, es espectacular, fantástico, atómico, faltan adjetivos superlativos para expresarlo.
Y Svitolina, impresionante su regreso después de haber tenido a su hijita. Está jugando, incluso, mejor que antes. Aplausos para ella.
El gossip, como siempre, buenísimo, sabroso!
Las espero después de R.G.
Saludos y sigan informándonos de manera tan entretenida.